En Tandil construimos nuestro próximo parque eólico que promete, al igual que Vientos de Necochea, dibujar uno de los paisajes más lindos de la energía eólica en el país
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Si te digo “Tandil”, ¿cuál es la primera imagen que te viene a la mente? La Piedra Movediza, el Dique del Fuerte, las tablas de quesos y picadas, la panorámica de la ciudad circundada por el sistema de Tandilia, los campos ondulantes de infinitos verdes cuadrillé. Tandil ocupa un lugar en el trono de las poblaciones más icónicas del país: aquellas conocidas por todos los argentinos, incluso quienes nunca las han visitado. Todos tenemos una postal tandilense en la memoria y, muy pronto, una más: las sierras más antiguas de Argentina siendo escenario de la energía del futuro, gracias a la construcción de La Elbita, el próximo gran parque eólico de Genneia y el primer centro a gran escala de este tipo en desarrollarse en el partido de Tandil.
El proyecto del Parque Eólico La Elbita surge para satisfacer la demanda de energía de grandes usuarios industriales, en el marco del Mercado a Término de Energías Renovables. Su desarrollo requerirá una inversión de más de 230 millones de dólares, obtenidos por Genneia a través de la emisión de obligaciones negociables calificadas como bonos verdes. Con 31 aerogeneradores y 162 MW de potencia total, La Elbita producirá por año 705 GWh de energía limpia, evitando 352.500 t de emisiones de CO2.
Hasta hoy, Genneia cuenta con 5 parques eólicos en operación en las provincias de Chubut y Río Negro, donde soplan los mejores vientos del mundo, y 2 más en el sur de la provincia de Buenos Aires, muy cerca del mar. La pregunta que surge es: ¿por qué Tandil? Construir un parque eólico en terrenos que oscilan entre los 200 y los 500 metros sobre el nivel del mar, puede parecer una decisión arriesgada a nivel logístico. Pero existe una lista larga de cualidades que convirtieron a los campos tandilenses en un lugar propicio para el desarrollo de un proyecto eólico.
La primera, la disponibilidad del recurso eólico, o en simples palabras, que haya buen viento. Y esto, en Tandil, tiene un doble check: quien haya visitado Tandil en invierno sabe bien de qué hablamos. También la cercanía a la red de transporte eléctrico: esto también es un doble check, ya que el proyecto se emplaza sobre un terreno por donde atraviesa la Línea de Alta Tensión de 132 kV Tandil – Necochea.
Otra cualidad: el parque se ubica a 42km de la ciudad de Tandil. Se trata de una distancia justa para desarrollar un proyecto eléctrico, sin afectar la dinámica y la seguridad de la población. Y se encuentra lo suficientemente cerca de una ciudad donde abundan empresas, servicios y recursos humanos que aportarán al desarrollo del proyecto (que demandará de hasta 400 personas en el pico de obra).
Por todo esto, muy pronto, los mismos vientos que movieron la Piedra Movediza harán girar ahora las aspas de los gigantes aerogeneradores de Genneia, generando energía limpia made in Tandil.
| ¿Sabías qué…? Los proyectos eólicos pueden coexistir en el mismo terreno con la agricultura y la ganadería, ya que solo se ocupa el espacio donde se instala el aerogenerador, quedando el resto del campo libre para estas actividades.
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