Como parte del plan de protección y cuidado de la fauna autóctona, en el Parque Eólico Rawson llevamos a cabo el rescate de tres ejemplares bebé de la especie Tyto Alba, conocida vulgarmente como “lechuza blanca” o “lechuza de los campanarios”.
El descubrimiento de las aves se dio mientras un equipo de colaboradores efectuaba tareas de limpieza en los tanques de agua en los que encontraron un nido con tres crías.
Luego de analizar la situación internamente contactamos a un biólogo especializado Gonzalo Herrera para que, mediante su intervención, los pichones pudiesen ser relocalizados en otro ambiente ecológicamente similar y así poder asegurar los recursos suficientes para su supervivencia.
Luego de evaluar diferentes hipótesis se decidió construir un nido con material reciclable propio del parque y ubicarlo en una zona cercana y segura al nido original. Una vez localizado, el experto procedió al traslado de los animales.
Para garantizar que los ejemplares adultos encontraran a sus crías se instaló una cámara con sensor de movimiento y en poco tiempo se pudo constatar que las pequeñas aves continuaban con su alimentación natural y en pleno crecimiento.
Este procedimiento de conservación y cuidado de la fauna es parte del compromiso que asumimos en cada lugar donde construimos nuestros parques eólicos. Y condición de nuestro trabajo, respetar las pautas respecto de cómo proceder para conservar la biodiversidad local y protegerla. En palabras de uno de nuestros técnicos: “No podríamos dedicarnos al desarrollo sustentable sin atender responsablemente lo que nos propone la naturaleza” señaló Silvio Navarro, luego del rescate.
